El conflictivo, punzante, y proceloso tema de los vasos

Comentábamos la semana pasada la importancia de los vasos a la hora de degustar un buen Gin Tonic, y hoy vamos a desarrollar un poquito más el tema. Elegiremos aquellos que respeten el espíritu de nuestro combinado, oxigenando debidamente la ginebra, respetando el carbónico de la tónica y albergando como se debe el conjunto bebida, hielos, aditamentos varios.

En primer lugar, elijamos la copa que elijamos, la limpieza de ésta debe ser minuciosa. Olvidaos del jabón al uso, de los milagros antigrasa, y del lavavajillas. Elegid un detergente neutro y poned un poco en el fondo del vaso con agua muy caliente. Enjabonad por dentro, y después por fuera sujetando la copa por el tallo y aclarad abundantemente con agua caliente de nuevo. Dejad secar la copa boca arriba o con una toallita de papel sin olor. Para conseguir un resultado óptimo que provoque “Ohhhs” y “Ahhhs” entre vuestros invitados, podéis sumergir la copa en una solución de agua caliente y bicarbonato durante unos minutos y dejar secar.

Una vez que sabemos como sacarles destellos, es hora de elegir convenientemente el vaso o copa. Os presentamos tres modelos que son aceptados masivamente por bartenders, consumidores y blogueros expertos en el tema:

  • El Highball:  Un vaso ideal para cocktails, para tragos con bien de hielo, estilizado, elegante y con capacidad Sigue leyendo

Copas varias, el doctor House y las naranjas de Sevilla

Cuanto más leo acerca del Gin Tonic, más cuenta me doy de que cada uno de nosotros tenemos una preferencia diferente respecto a los elementos que lo componen. El recipiente no deja de ser uno de ellos. La copa tipo balón es ensalzada por muchos, el old-fashioned bajo y regordete para el que disfruta con buenos costrones de hielo filtrando su brebaje,  el vaso de tubo, con esa molesta predisposición a apilar los hielos en fila de a uno y  despreciado por un amplísimo sector de Gintonicólogos…  El continente debe estar a la altura de tan magnífico contenido, así que otro dia nos encargaremos de repasar muy bien todos los tipos de vasos/copas/… que podemos utilizar para hilar fino a la hora de preparar un gin Tonic perfecto.

Lo que se añade o se deja de añadir dentro de la copa es también motivo de discusión. Hay quien se retaría al amanecer con quien incluye una rodaja de cítrico en el vaso. Otros no conciben su trago sin unas semillas de enebro flotando entre los hielos, o con un par de semillas de cardamomo convenientemente aplastadas para que aporten su aroma. Desde que Hugh Laurie (el archiconocido Dr. House) apareciese en un anuncio mostrando lo elegantemente alternativo que resulta una rodaja de pepino “casualmente” muchos conocidos comenzaron a recomendarmelo. Sigue leyendo

De bajos fondos, estadistas gordos y rock and roll

“El gin tonic se agita a mi lado sin cesar; flota a mi alrededor cual aire impalpable”. No seré yo quien desdiga al mismísimo  Baudelaire, impenitente vividor, poeta maldito, libertino y conocedor como nadie de los placeres de la vida y particularmente de los que se hallan entre largos tragos de Gin Tonic en lúgubres burdeles del barrio latino de París, cuando describe hasta qué punto el espíritu de un gin tonic puede estar presente en la cabeza de un bohemio hasta hacerse casi tangible.

Otro amante del Gin Tónic, gordo, imponente, carismático a quien no es muy difícil imaginar jugueteando con los hielos de su copa de balón mientras ideaba su famoso discurso sobre cómo las tropas inglesas iban a defender su isla por tierra, mar y aire… Winston Churchill, estadista pintor y escritor quien alabó como nadie nuestra bebida favorita al afirmar que: “El gin tonic ha salvado más vidas y mentes de hombres ingleses que todos los doctores del imperio juntos”

El díscolo y genial compositor de Oasis, Noel Gallagher también lo deja muy claro: “ Necesito ser yo mismo y nadie más, me siento supersónico, dadme tónica y ginebra” Sigue leyendo