Hay cosas con las que no puede la Merkel

Que tiempos nos toca vivir… A ver quien tiene cuerpo para soportar impertérrito todo un telediario sin desear que nos caiga encima el supermeteoríto maya y acabe con esta bola de sufrimiento. Que si aparece de Guindos (el sosia de Chiquito de la Calzada en el gobierno) para decirnos que aún quedan agujeros en el cinturón, que si don Mariano se bate el cobre en Europa con desoladores resultados… Que si una señora coge un ecce homo y lo deja hecho un pelocho nuevo icono del pop art, que si Cristiano Ronaldo o Messi (para no herir susceptibilidades) se han hecho pupita en el ligamento cruzado… El mundo está loco señores. Sigue leyendo

Gin Tonic de lujo para sibaritas petardos

Quien diga que entre su circulo de amigos no existe la figura del sibarita petardo miente cual bellaco. Si vosotros no lo tenéis es posible que lo seáis vosotros mismos aunque  neguéis la mayor. El sibarita petardo siempre tiene una opinión a contracorriente del público generalizado, un pero a cualquier tipo de combinado por mucho cariño con el que lo preparéis. Le gustará perfumar el Gin Tonic con pepino porque nadie lo hace, pero le parecerá una cosa vulgar cuando el aficionado en masa comience a cogerle el gustillo y despotricará de esa costumbre.

El sibarita petardo pone cara de éxtasis santateresiano cuando se lleva un combinado a la nariz, y observa ascender las burbujas de carbónico con ojo clínico. Se horroriza y estalla en “Ays” y “Uys” si considera que el twist de limón tiene una mota de pellejito blanco del que amarga. El sibarita es un petardo, si, pero es nuestro petardo, y no nos queda otra que intentar cerrarle la boca con una genialidad. Y si no lo conseguimos con lo que os traigo hoy, es que no tiene remedio.

Gin Tonic de lujo para sibaritas petardos: Sigue leyendo

Helado de Gin Tonic para aficionados nivel 100

photo by Jules

Ola de bochornazo, y nosotros que somos mas chulos que un ocho no nos vamos a conformar con el socorrido helado de stracciatela o tutti frutti y vamos a ir un paso más allá. Emulando a Elena Santonja (para cuarentones), o Argiñano (para jovenzuelos) vamos a proponeros una receta de helado que va a hacer las delicias de vuestros invitados, o de vosotros mismos. Coged lápiz y papel (tipica frase hortera de los cocineros televisivos), que empezamos:

Helado “Gin Tonic Tour” Sigue leyendo

El infugintonic de las five o´clock

La idea es de Meriem y Antonio. Los dos regentan el bar Bakara en Barbate (Cádiz), y con el Infugintonic buscan dar una vuelta de tuerca a este mundillo tan agradecido para cualquier propuesta innovativa.

Pues la cosa es simple y complicada al tiempo. Simple porque el Infugintónic no deja de ser una bolsita para infusiones al uso, de esas que coges el hilito y tiras arriba y abajo, arriba y abajo mientras suelta todo tipo de aromas allá donde se sumerja. Como un poleo o un té a las cinco, vaya. Y complicado porque Meriem y Antonio se han pegado el curro de estudiar cada ginebra para acertar con la combinación de fruta deshidratada que compone cada bolsita  durante meses. Sigue leyendo

Los camareros Jedi y el reverso tenebroso

Más de una vez hemos hablado aquí sobre la importancia capital del bartender y su experiencia tras la barra a la hora de disfrutar de un Gin Tonic de calidad. Los años pesan en este caso. Tener el culo pelado tras una barra acumulando horas y horas entre espirituosos, clientes distinguidos, menos distinguidos, y beodos redomados, curte y de qué manera. También el hecho de que el camarero sea vocacional. Que se sienta realizado empujando delicadamente entre el índice y el corazón un copazo máximo exponente de su arte hasta el otro lado de la barra, donde espera el cliente, que a menudo pretende saber más que él. El camarero vocacional merece todo nuestro respeto y que nos postremos de hinojos ante su buen hacer. El mayor homenaje que le podemos hacer es valorar su arte y hacérselo saber, y por supuesto, volver a hincar codo en esa barra hasta profesarle tanta devoción como al mismo marido, o mujer. Sigue leyendo

Tiempo para kalimotxo, tiempo para Gin Tonic

Hace una horita y media que en la capital navarra han soltado el chupín que da rienda suelta a nuestros más bajos instintos durante una semana. Pamplona en fiestas es una experiencia que se debería probar al menos una vez en la vida. Durante la semana sanferminera el exceso en todos sus niveles está a la orden del dia. Tan válido es desayunarse con un cortado corto de café, como con unos huevos fritos con chistorra, como con un kalimotxo a base de vinacho de tetrabrick en vaso de plástico sin un solo hielo. Cada cual elige lo que se mete en el cuerpo, a la hora que se lo mete, y como y con quien se lo mete. Sigue leyendo

Los panchitos: pros y contras

A menudo nos esmeramos en no enmascarar los sabores de nuestro Gin Tonic cuidando al máximo lo que entra en nuestra copa. Ni una sola gota de limón porque rompe el carbónico y acidula. La dosis justa de cardamomo para no amargar el combinado. ¡Cuidado con la fruta que le da un toque dulzón! Aconsejamos como expertos del Gin Tonic que somos al sufrido camarero sobre las dosis justas de cada aromatizante que debe utilizar, mientras él alza una ceja, haciendo gala de esa paciencia casi vocacional que caracteriza a casi todos los bartenders.

Hasta aquí todo muy bien. La pureza del Gin Tonic debe quedar intacta ante todo. Ahora viene la contradicción supina: Una vez preparado el combinado perfecto, se nos presenta a su lado ese cancarrito de cortesía plagado de maiz tostado, panchitos varios, pistachos, y habas fritas;  y automáticamente en un hábil gesto de “ven-acá-pacá” nos apropiamos del mini-bol y comenzamos a dar buena cuenta de él. Trago de G&T, cacahuete al buche, trago de G&T, pistacho para dentro… Sigue leyendo

El Gin Tonic y el hombre más deprimido del mundo

Arrastrar los pies por esa alfombra de charcos en la que se había convertido el asfalto de su ciudad, era digno colofón para el dia más perro que le había tocado lidiar a lo largo y ancho de su existencia. Dios…con que jodida exactitud la mala suerte había ido desgranando desgracia tras desgracia hasta hacerle pensar que existía un plan preconcebido para enterrarlo aquel dia. Deambular…nada más que deambular al abrigo de la noche y apoyar el culo en cualquier taburete relleno de gomaespuma, albergador de miles de culos de desdichados antes del suyo propio, y atizarse una buena copa eran su único objetivo aquella noche.  Sigue leyendo

El Gin Tonic y su imparable carrera por el ciberespacio

Que el Gin Tonic está de moda es una afirmación tan incontestable como que el primer chorrito de un twist de limón va directo al ojo. La gente arde en deseos de conocer la mejor ginebra, la tónica mas refrescante, las proporciones perfectas del combinado, y se afana cual panorámix ante la marmita hasta que obtiene la fórmula secreta que le hará valedor del titulo de mejor preparador de G&T de la familia, cuadrilla de amigos, o lo que se tercie. Sigue leyendo

Gin Tonics guarros, sofisticados y servidos a espada

Gin Tónics, como de todo en la vida, los hay de todo tipo, condición, aspecto, calidad, etc… He podido encontrar todo tipo de mezclas y preparaciones en mis viajes por la piel de toro, y para muestra, cuatro botones.

En Donosti, en la afamada cocktelería “Dickens” probé uno de los Gin Tonics más sobrios y minimalistas que se puedan servir. El combinado en su mínima expresión, pero conservando y respetando su esencia. Copa ancha, hielos como si no hubiera mañana, dos twists de limón engarzados entre los cubitos, tónica, ginebra y otro twist perfumando la copa. Especial barra la del Dickens, con ese cuero abotonado ribeteándola, esa media luz, los enormes cuencos de snacks para acompañar, y la seguridad que otorga un tipo elegante como Joaquín Fernández mezclando, agitando y sirviendo. Sigue leyendo